La
política de los “dos
Estados” está seriamente
amenazada, y no sólo por el
estado de guerra más o menos
irregular y permanente entre
Israel y Palestina, sino
también por la posibilidad
de la paz. La cuestión del
agua tiene mucho que ver en
este escenario.
El 14 de junio (2007), el
Centro de Estudios
Estratégicos Internacionales
(CSIS) de Washington invitó
al doctor Shaddad Attili,
Consejero político sobre
Agua y Medio Ambiente para
la Unidad de Apoyo a las
Negociaciones (Negotiations
Support Unit), de la
Organización Para la
Liberación de Palestina, y a
Fuad Bateh, de Adam Smith
Intenational, a presentar un
informe sobre la dramática
situación provocada por la
carencia de agua en la
Palestina ocupada.
El doctor Attili es geólogo
y ha sido nombrado
recientemente jefe de la
delegación palestina del
Comité Director del Estudio
sobre la viabilidad del
Canal del Mar Rojo/Mar
Muerto que consiste en tomar
2000 millones de metros
cúbicos de agua, bombearlos
a una altitud de 100 metros
y llevarlos por decantación
a través de 180 kilómetros a
un nivel de 400 metros bajo
el nivel del mar, usando la
diferencia de altitud para
producir energía que en
parte se usaría para
desalinizar el agua de
marina; alrededor de 1000
millones de metros cúbicos
correrían hasta el mar para
su recuperación.
El doctor Attili hizo una
exposición positiva
encaminada a resolver la
cuestión del agua que
enfrenta a israelíes y
palestinos; partiendo de la
definición práctica de los
derechos del agua, se centró
en la promoción y
cumplimiento de la ley
internacional y en el
desarrollo de las
infraestructuras técnicas
para llevar a cabo el gran
proyecto de manejar los
recursos de agua en la
región.
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04/05/2010
