Un revolucionario sistema de
sensores mejorará la vigilancia
de grandes infraestructuras
Un revolucionario sistema de
sensores eficientes ha sido
creado por un investigador de la
Universidad de Twente, en
Holanda. Se trata de una red
inalámbrica diez veces más
eficiente que redes de sensores
convencionales. Según su
creador, sus aplicaciones son
múltiples, pero servirá, sobre
todo, para vigilar el estado de
conservación de
infraestructuras, como puentes o
puertos, lo que permitirá
aumentar a su vez la eficiencia
de las redes logísticas y de
transporte. Otra de las
características de este sistema
es que genera un mayor
intercambio de información y
evita las típicas interferencias
que aquejan a las redes
desplegadas actualmente.
Por Raúl Morales de
Tendencias Científicas.
El ingeniero Özlem Durmaz Incel,
de la universidad holandesa de
Twente, ha desarrollado un nuevo
método que permite a una red de
sensores inalámbricos funcionar
diez veces más eficientemente.
Una red basada en este método,
calificado como
"revolucionario", puede usarse
para múltiples aplicaciones.
Así, su creador afirma que sería
útil para vigilar el estado de
conservación de puentes, puertos
o grandes centros de
distribución. Además, aumentaría
la eficiencia en las redes
logísticas y de transporte.

Según
informa
la Universidad, Se necesita un
gran número de sensores
trabajando juntos para funcionar
correctamente en complejos
procesos logísticos
automatizados. Hasta ahora, los
ingenieros no habían conseguido
que muchos sensores se
comunicasen entre sí sin
interferencias.
En el puerto de Rotterdam, por
ejemplo, cientos de
contenedores, camiones y
cargueros "hablan" entre sí
gracias a una red inalámbrica
inteligente. Esta red, sin
embargo, ha sufrido todo tipo de
interferencias. Este problema
técnico ha sido ahora resuelto
de un modo muy ingenioso por
Özlem Durmaz Incel, que ha hecho
uso de una comunicación
automatizada cambiando las
frecuencias. Esto significa que
los sensores pueden siempre
hablar sin interrumpir la
comunicación de otros. Cuando se
produce una interferencia en una
frecuencia, las redes cambian
automáticamente. Redes de este
tipo están ya funcionando, sin
interferencias, en lugares donde
hay gran número de sensores
intercambiando mucha cantidad de
información.
Protección efectiva
Este avance asegurará que
puertos, puentes y centros de
distribución puedan ser
protegidos con más precisión y
con más eficiencia. Por ejemplo,
para detectar peligros en
puentes, hay que medir varios
factores, como la vibración y la
velocidad del viento, en cientos
de sensores al mismo tiempo.
La red de sensores ha de ser
capaz de recoger y enviar 500
mediciones por segundo. Para
monitorizar estos factores
correctamente, hay que detectar
los problemas con antelación. La
vigilancia de grandes puertos y
centros de distribución
mejorará, dice Incel. En estos
lugares, se instalan miles de
sensores en una superficie muy
pequeña. Monitorizando los
alrededores con más precisión,
una fuga en una carga puede ser
detectada a tiempo.
Este investigación de la
Universidad de Twente ha
consistido en desarrollar un
protocolo multi canal capaz de
enviar datos a través de
múltiples canales de manera
simultánea. Otra de las
características del sistema es
una eficiencia energética y su
escalabilidad.
Asimismo, el nuevo protocolo
aumenta la cantidad y la
velocidad de intercambio de
datos e información. Como
resultado, la red no está sujeta
a interferencias. De hecho, los
datos recibidos doblan a los que
se reciben normalmente a través
de una frecuencia sencilla.
Alimentarlos y mantenerlos
El uso de sensores para vigilar
y controlar infraestructuras es
muy común, pero su utilización
se enfrenta a dos problemas
básicos: cómo alimentarlos
energéticamente y cómo
mantenerlos. Hace unos meses,
ingenieros civiles de la
universidad norteamericana de
Texas, en Austin, presentaban un
proyecto
para, precisamente, facilitar el
mantenimiento de los sensores
que vigilan el estado de los
puentes. Hay que recordar la
importancia que estas
infraestructuras tienen en los
Estados Unidos.
La idea es desarrollar un
equipamiento sencillo, que
cueste poco mantener y que pueda
ser utilizado en construcciones
ya existentes y de nueva
creación. La principal
preocupación en estos casos es
asegurarse de que los puentes no
van a fallar sin un aviso
previo. Muchos viejos puentes no
han de ser sustituidos sin más,
sino que sencillamente necesitan
ser monitorizados para detectar
signos de corrosión o desgaste.
En concreto, este equipo de
ingenieros trabaja también en
nuevos métodos para la recogida
de datos y en especificaciones
para colocar estos sensores en
el lugar más adecuado. Los
investigadores de Austin prueban
a alimentarlos con energías
renovables (solar y eólica) o
incluso con las vibraciones que
produce el tráfico de dichos
puentes. De esta manera, se
evitaría tener que cambiar las
baterías de estos dispositivos,
como ocurre en la actualidad.
Otro apartado de esta
investigación es prevenir que
las estructuras de acero
interfieran en las señales de
radio usadas para la transmisión
de los datos.
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